Qué Hacer Para Tener Una Vida Saludable

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Qué Hacer Para Tener Una Vida Saludable

Si usted se siente cada vez más cansado y ansioso y sigue teniendo resfriados o dolor de garganta, probablemente significa que es hora de cambiar su rutina diaria para una vida más saludable.

“Tener un cuerpo sano es una mente sana”: una frase que parece idealista sobre nuestra forma de vida. Incluso si no podemos pretender ser capaces de hacer todo, podemos contribuir a nuestro bienestar un poco cada día sin alterar completamente nuestros horarios.

Si quiere cambiar su forma de ver y hacer las cosas, no deje pasar la lectura de este artículo, le aseguramos que aportara muchísimo en su decisión de empezar un estilo de vida diferente.

Qué Hacer Para Tener Una Vida Saludable

A continuación le dejamos una serie de consejos y estrategias para que las tenga presente y comience el cambio en su vida por una más sana.

Tome un poco de aire fresco

Aunque sea invierno, esto no debería ser una excusa para no tomar aire fresco. Aproveche para practicar una actividad deportiva con el fin de tener una vida más serena.

Si el deporte es bueno para la salud, es sobre todo porque las endorfinas y la dopamina que se liberan durante la actividad física ayudan a mantener la energía y a levantar la moral.

Ya sea al aire libre o en interiores, practique gimnasia, trote, natación, caminata vigorosa o yoga. La fatiga causada por el deporte también le permitirá tener un sueño más reparador y regular mejor sus noches.

Beber té verde

Reduzca su consumo de café y opte por el té verde. Muy bueno para la salud, esta bebida caliente le permitirá cuidar de su cuerpo.

De hecho, el té verde es conocido principalmente por sus efectos antioxidantes. Esto ayuda a luchar contra el colesterol malo, pero también a reducir la presión arterial alta.

Ralentiza los efectos de la coagulación, que puede bloquear vasos o arterias, al adelgazar la sangre. Pero es importante tener en cuenta que los beneficios del té verde sólo aparecen en el caso de un consumo regular y un estilo de vida saludable.

Reducir la ingesta de sal

Para vivir bien, es importante comer bien. Pero todavía tiene que saber cocinar sano. Comience por reducir la presencia de sal en sus platos.

Demasiada sal daña seriamente la salud cardiovascular. Según datos el consumo de sal en los países hispanos se sitúa en torno a los 11 g/d para los hombres y los 9 g/d para las mujeres.

Sin embargo, no debe exceder los 8 g/día para un hombre y los 6.5 g/día para una mujer. Tenga cuidado de no salar menos sus platos durante la preparación, pero también de no añadir más una vez que esté en la mesa. Para sazonar sus platos, use pimienta y especias para reemplazar la falta de sal en el sabor.

Preparar bebidas ricas en vitamina C

Prepárese sus propias bebidas. Con frecuencia, las frutas y verduras tienden a desaparecer de nuestra dieta. Para consumirlo, es posible hacer batidos y otros pequeños jugos que serán para beber durante todo el día.

Para ello, llenar un frasco con agua y añadir rodajas de limón, naranjas y unos racimos de uvas. También recuerde poner hojas de albahaca o menta.

Dejar reposar durante 15 minutos y disfrutar. Así, usted ganará en vitaminas C qué tendrá para el efecto principal para rebozar su cuerpo y especialmente para reforzar el sistema inmune.

Alivie el estrés con la sofrología

Practica la sofrología. Esta técnica le permite manejar mejor las situaciones estresantes y relajar su cuerpo. Es una mezcla de trabajo sobre la respiración, relajación muscular y visualización de imágenes positivas.

Póngase cómodo y cierre los ojos. El objetivo es imaginarse a uno mismo en un ambiente que evoca buenos recuerdos y visualizar imágenes positivas.

Este ejercicio calma el cuerpo y la mente. Se puede practicar con música. Del mismo modo, para las visualizaciones, la música debe evocar algunas cosas positivas, recuerdos y una sensación de bienestar.

Cocooning

Aprenda a mantenerse ocupado en casa otra vez. Cocooning significa tener el placer de quedarse en casa, sin tener ninguna actividad en particular.

Así que tómese el tiempo de estar en casa para recargar sus baterías y descansar. Aproveche la oportunidad para ponerse al día y ver la serie, terminar el libro que se le cayó, invitar a sus amigos a cenar, o tomar el tiempo para cocinar.

Comer bayas de goji

Cura de Goji. Esta baya es conocida por sus virtudes medicinales. Fortalece la energía y asegura al sistema inmunológico la ralentización del envejecimiento celular y reduce las consecuencias de la fatiga en el cuerpo.

Se consumen más a menudo secos, pero también frescos o en zumo de fruta. El Goji también ayuda a luchar contra el desarrollo de tumores o la degeneración celular.

Se recomienda consumir entre 10 y 20 gramos al día. El objetivo es aumentar gradualmente la cantidad ingerida.

Beber menos alcohol

Un gramo de alcohol puro contiene 7 calorías, casi tantas como en la mantequilla, que contiene 7,6 calorías. Los cócteles que son una mezcla de alcohol, jugo y jarabe son los peores enemigos de una comida balanceada debido a la cantidad de azúcar que usted puede absorber.

Así, los estudios señalan que beber una piña colada es tan rico como comer una hamburguesa con queso, porque tanto el ron como la leche de coco contienen muchos azúcares.

Y contrariamente a la creencia popular, la adición de cubitos de hielo a su vaso retarda la absorción intestinal, pero no el consumo de alcohol y por lo tanto de calorías. Además, se sabe que el consumo de alcohol es incompatible con un sueño tranquilo durante la noche. Causa problemas e insomnio.

¿Qué Es La Inactividad Física?

A pesar de las apariencias, ser sedentario no es inactivo. La vida sedentaria (del latín sedere, sentarse) corresponde a actividades banales (trabajar delante de un ordenador, ver la televisión, conducir) que hacen que el cuerpo gaste muy poca energía.

La actividad física no consiste sólo en practicar deportes. Caminar, trabajar en el jardín, trabajar, etc. son también, en diferentes grados, una forma de actividad física.

Para los científicos, la definición es muy clara: es “cualquier movimiento corporal producido por la contracción de los músculos y que resulta en un aumento del gasto energético en comparación con el gasto en descanso”.

Dormir, digerir, adaptarse a los cambios de temperatura exterior, la menor de nuestras actividades vitales gasta cada día parte de nuestra energía (que será compensada por la ingesta de alimentos).

Sin embargo, el gasto energético relacionado con las actividades físicas es el más variable: oscila entre el 15% del gasto total para una persona muy sedentaria y el 50% para un atleta.

Después de “fumar mata”, ¿podemos decir que “la falta de actividad física mata”?

La vida sedentaria está a la cabeza de las causas de muerte y discapacidad, no duda en afirmar la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Según la organización de la ONU, entre el 60 y el 85% de los adultos que viven en países desarrollados no tienen suficiente actividad física.

Las consecuencias son graves para la salud pública. Cada año se atribuyen dos millones de muertes a la inactividad física, según estimaciones de la OMS, sin contar las discapacidades.

¿Cuáles Son Exactamente Las Enfermedades Asociadas Con La Inactividad Física?

Primero, la falta de actividad es un factor de riesgo importante para la enfermedad cardiovascular. La angina de pecho, el infarto de miocardio, el derrame cerebral, entre otros, se producen con el doble de frecuencia en las poblaciones inactivas en comparación con las personas más activas físicamente.

La inactividad también está correlacionada en mayor o menor grado con la aparición de cánceres (colon, mama, útero), diabetes, osteoporosis, hipertensión, posiblemente por sobrepeso.

¿Significa esto que la actividad física regular mejora la salud?

El ejercicio mejora no sólo la salud física, sino también la salud psicológica, idealmente adoptando buenos hábitos desde la infancia.

En poblaciones con alto riesgo de diabetes, por ejemplo, se ha demostrado que la enfermedad se puede prevenir simplemente cambiando los hábitos alimenticios y aumentando la actividad física.

De manera similar, en personas que ya tienen diabetes, la actividad física ayuda a mejorar el equilibrio de la glucosa. El riesgo de fractura de cuello femoral en mujeres después de la menopausia se reduce en un 50% a través del ejercicio.

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