Qué Hacer Para No Sudar Tanto En Las Axilas, Cara Y Manos

Qué Hacer Para No Sudar Tanto En Las Axilas, Cara Y Manos
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Qué Hacer Para No Sudar Tanto En Las Axilas, Cara Y Manos

Un ligero esfuerzo físico, hace calor, una emoción fuerte (estrés, ansiedad) o incluso a veces sin razón y ya es demasiado tarde: las manos se ponen sudorosas, aparecen gotas de sudor en la cara, bajo las axilas, en la espalda y la ansiedad de seguir sudando mantiene esta transpiración.

¿Sudoración excesiva? Si la sudoración es un fenómeno normal y esencial para el funcionamiento del cuerpo, algunas personas sufren de hiperhidrosis (el otro nombre para la sudoración excesiva).

¿Por qué?¿Cómo? ¿Se puede tratar y prevenir? Sí, buenas noticias, ¡existen soluciones! Así que si es una de esas personas con bastante sudor, no se puede perder este artículo.

Qué Hacer Para No Sudar Tanto En Las Axilas, Cara Y Manos

En los siguientes párrafos encontrara información de calidad para su problema de sudoración, desde cómo prevenirla hasta las causas y consecuencias.

Elección de una dieta adecuada

Evite el alcohol, el tabaco, los alimentos que contengan cafeína (café, té, chocolate o refrescos a base de cafeína) y los alimentos picantes, ya que estimulan la producción de sudor.

Limpieza

Lavar las zonas propensas a la hipertranspiración con un jabón suave1 a 2 veces al día y secar bien para evitar la maceración que podría favorecer la aparición de infecciones fúngicas.

Usar ropa adecuada

Usar ropa suelta de materiales naturales (algodón, lino, lana) y no sintéticos. Por ejemplo, calcetines de algodón para cambiar dos veces al día si es necesario, y zapatos de cuero o lona en lugar de plástico.

El uso de protecciones adhesivas debajo de las axilas

Se colocan directamente sobre la piel y así protegen la ropa del desgaste prematuro. Los absorbedores de olores se pueden utilizar además para la comodidad de calcetines y zapatos y reducen los olores debidos a la colonización bacteriana.

Otras formas para prevenirlo

  • La depilación también reduce la adhesión del sudor al vello.
  • Aprender a controlar situaciones estresantes: técnicas de relajación, por ejemplo.
  • El uso de un desodorante o antitranspirante.

En caso de transpiración moderada, un simple desodorante antiséptico no es suficiente.

En caso de transpiración abundante y/o intensa: se aconseja entonces un cuidado antitranspirante (spray con alcohol, frasco con bola), vigilando en caso de pieles sensibles para no provocar irritaciones. Estos tratamientos antitranspirantes se aplican a menudo por la noche que duran algunos días.

Diferencias entre los desodorantes y los antitranspirantes  

A menudo se confunden y, sin embargo, estos dos productos tienen efectos muy diferentes.

Los desodorantes enmascaran los malos olores sustituyéndolos por perfume. Pueden o no contener en su composición un producto antiséptico.

Los desodorantes pueden causar reacciones de intolerancia dependiendo de las moléculas que contienen y especialmente cuando ciertos aceites esenciales están presentes como perfume.

Los antitranspirantes reducen la producción de sudor.  Luego consisten en sales metálicas (aluminio o circonio) que bloquean las glándulas sudoríparas.

De hecho, la transpiración permitirá que estas sales se disuelvan e interactuarán con las fibras de queratina de la piel para formar tapones en estas glándulas sudoríparas.

También tienen propiedades antibacterianas, pero tienen la desventaja de causar irritación, enrojecimiento y picor en la piel sensible.

¿Cuáles Son Las Causas de la Sudoración?

La sudoración excesiva también se denomina hiperhidrosis y se refiere a la producción excesiva de sudor por parte de las glándulas sudoríparas.

Estas glándulas sudoríparas son 3 millones en número en nuestro cuerpo y están localizadas principalmente en las partes sensibles al tacto como las palmas de las manos, las plantas de los pies.

Existen dos tipos de glándulas sudoríparas:

Las glándulas sudoríparas ecrinas que son las más numerosas: 2 millones. Se localizan en todo el cuerpo pero sobre todo a la altura de las palmas de las manos, las plantas de los pies, el pecho y la frente.

El sudor que emiten estas glándulas es inodoro y está compuesto de agua, sales minerales y ácido láctico y juega un papel en la termorregulación del cuerpo.

Las glándulas sudoríparas apocrinas: menos numerosas, se localizan en las axilas, ano, pezones y región umbilical. De mayor tamaño que las glándulas ecrinas, tienen un conducto que se abre a la altura de un folículo piloso.

El sudor producido entonces consiste en agua, sales minerales, ácido láctico pero también lípidos, feromonas, urea y amoníaco y por lo tanto presenta un olor más marcado.

Hablamos de transpiración excesiva cuando se vuelve incómoda. Esta transpiración puede ser localizada (manos, axilas, pie, cara…) o generalizada con hiperhidrosis que afecta a todo el cuerpo.

Sin embargo, hay dos tipos de hiperhidrosis:

La primera se llama primaria: es la más frecuente y esta hiperhidrosis no está relacionada con ningún problema de salud.

La hiperhidrosis secundaria se debe a un problema de salud o a una patología que provoca una sudoración abundante.

Estas patologías pueden ser diversas infecciones, hipertiroidismo, diabetes, hipoglucemia súbita o sofocos relacionados con la menopausia.

La exposición crónica o aguda a un solvente químico también puede causar síntomas de hiperhidrosis.

Un adulto produce entre medio litro y un litro de sudor al día, pero un adulto en determinadas circunstancias especiales (calor intenso, actividad física intensa) puede producir hasta 3 litros.

La sudoración es un fenómeno fisiológico y natural esencial para el cuerpo para garantizar su regulación térmica, la eliminación de los residuos metabólicos, pero también para garantizar la protección mediante la hidratación de la piel y el papel de barrera inmunológica.

Manifestaciones y orígenes de la sudoración excesiva

Los olores se llaman bromhidrosis porque bajo el efecto de la flora bacteriana de la piel, aparecen moléculas olorosas resultantes de la degradación del sudor por bacterias.

La hiperhidrosis afecta a 1 de cada 4 personas y afecta más a menudo a las axilas, las palmas de las manos, las plantas de los pies y la cara.

La hiperhidrosis repercute en la vida diaria con sensaciones de malestar relacionadas con la humedad permanente o malos olores persistentes.

Esta patología puede provocar dolor, aislamiento o pérdida de confianza en sí mismo. Esta comienza en la pubertad y puede resultar en malestar social, enrojecimiento, palpitaciones del corazón, pero nunca ocurre en la noche!

Entre las causas más “científicas” avanzadas: durante la hiperhidrosis relacionada con el estrés, el circuito habitual de termorregulación iniciado por el hipotálamo se hiperfuncionaría.

Una parte del cerebro llamada corteza anterior también juega un papel importante, particularmente en el control de las emociones y la adaptación a diversas situaciones.

Consecuencias De La Sudoración Excesiva

Desde un punto de vista fisiológico, las personas que padecen hiperhidrosis corren un alto riesgo de deshidratación y la presencia de esta humedad permanente favorece la aparición de diversas afecciones como puntos calientes, infecciones fúngicas, verrugas, dermatitis por contacto, eczema, etc.

A nivel de los pies se notará una presencia más frecuente de micosis de las uñas o de los pies, verrugas plantares, congelación y un uso muy rápido de los zapatos que son como quemados por la transpiración.

¿Cuándo Consultar?

Si la hiperhidrosis es repentina e inexplicable, ya sea acompañada de pérdida de peso, fiebre, dolor en el pecho, dificultad para respirar, aumento de la frecuencia cardíaca, o si ocurre principalmente de noche o afecta sólo a un lado del cuerpo, entonces es aconsejable consultar a un médico sin demora.

La consulta con un médico también es necesaria si la hiperhidrosis sigue presente a pesar de las medidas adoptadas (alimentos, ropa, relajación, antitranspirantes, entre otros) y que perturba la vida cotidiana.

A continuación, el médico utiliza un cuestionario específico para establecer la importancia de la transpiración y su impacto social y psicológico. También busca las posibles causas de la sudoración excesiva y se pueden prescribir exámenes de sangre y/u orina.

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