Qué Hacer Para Bajar de Peso Después del Parto

Qué Hacer Para Bajar de Peso Después del Parto
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Qué hacer para bajar de peso después del parto

Ahora que tu bebé está aquí, tienes mucho en qué pensar: cuándo alimentarlo, qué hacer si llora y cómo deshacerse de esos kilos de más que acumulaste durante el embarazo.

Si te iniciaste con un peso normal y obtuviste los 12-16 kilos que tu médico probablemente te recomendó, no te tomará más de dos meses regresar al peso de antes del embarazo si haces ejercicio y vigilas todo lo que comes.

Si, en otras circunstancias, tenías sobrepeso antes del embarazo o aumentabas más de lo sugerido por tu médico, entonces deberás esperar más tiempo para poder rebajar.Cualquier peso de despegue luego del parto podría mantenerse por bastante tiempo.

Qué Hacer Para Bajar de Peso Después del Parto

Y aunque cada nueva mamá está ansiosa por parecerse a la que era antes, una de las cosas más importantes para recordar es ser paciente contigo misma.

Tu celebridad favorita podría haber ido directamente de la sala de partos a sus jeans de talla 8, pero es posible que no lo haya hecho de una manera muy saludable para su cuerpo.

Aquí tienes algunos consejos que te pueden ayudar a perder peso después del embarazo.

No hagas dieta

Puede parecer extraño, pero seguir una dieta oficial podría entorpecer tus planes de perder peso después del embarazo.

Privarte de tus alimentos preferidos, mientras ya estás preocupada por tu nuevo rol como madre, podría ocasionar que, al revés, aumentes de peso.

Si vuelves a comer sano y a comer según tu apetito, la mayoría de las mujeres descubren que el peso sale de manera muy natural.

En vez de hacer dieta, es recomendable consumir una alimentación bien balanceada.

Mantén diversos refrigerios en la dispensa para evitar que sientas apetito y para mantener energía a lo largo del día.Las rebanadas de manzana, los palos de zanahoria y las galletas de trigo son muy buenos en ese sentido.

Consume “súper alimentos”

Cuando eres primeriza, tu cuerpo necesita una nutrición máxima, especialmente si estás amamantando. Elige alimentos que sean pesados ​​en los nutrientes que necesitas.

El pescado es uno de estos “súper alimentos” porque está repleto de DHA, un ácido graso omega-3 esencial que ayuda a tu recién nacido a desarrollar un cerebro y un sistema nervioso sanos.

Las mejores fuentes de DHA son los peces de agua fría como el salmón, las truchas y el bagre.

La leche y el yogur también son súper alimentos, porque poseen un alto contenido de calcio que necesitas para mantener tus huesos fuertes.Y no olvides la proteína.

La carne magra, el pollo y los frijoles son bajos en grasa y altos en proteínas y fibra. Son buenos para ti, y te mantendrán sin apetito por más tiempo.

Amamanta

La lactancia materna puede ayudarte a perder peso. Algunos estudios encuentran que amamantar exclusivamente puede ayudarte a recuperar tu peso más rápido.

Otros estudios, en cambio, no encuentran diferencias de pérdida de peso entre las madres que dan de mamar y las que no.

Lo más seguro es que amamantar es bueno para tu bebé, lo que aumenta la inmunidad y provee de otra serie de beneficios elementales para la salud.

La mera lactancia te permite el suministro de unas 300 calorías adicionales diarias a su dieta (puedes sumar un poco más de calorías si tienes gemelos). Solo asegúrate de que si amamantas, no lo uses como excusa para comer lo que quieras.

Muévete

La dieta es importante, pero es solo una parte de tu plan de pérdida de peso después del embarazo.

También necesitas incorporar ejercicios aeróbicos y de entrenamiento de fuerza después del embarazo para quemar calorías y mantener fuertes tus músculos y huesos.

No tienes que ir al gimnasio para ponerte en forma después del embarazo; caminar con tu bebé en la carriola es suficiente para que el corazón bombee y los músculos funcionen.

Con un nuevo bebé, encontrar 30 minutos seguidos podría ser imposible, por lo que se sugiere dividir el tiempo en incrementos de 10 minutos.Luego intenta abrirte camino hasta sesiones de 20 o 30 minutos.

Duerme un poco

Puede que parezca imposible dormir ocho horas cuando tienes un recién nacido que te llama puntualmente en reiteradas veces de la noche, pero si te lo tomas a pecho y dejas de dormir, puede ser más difícil que pierdas peso.

En un estudio, las madres primerizas que dormían cinco horas o menos por noche tenían más probabilidades de mantener su peso extra de embarazo que las mujeres que dormían siete horas.

Es posible que tus amigos o familiares le hayan dicho que duermas cuando tu bebé duerme, y ese es un buen consejo.

Toma tantas siestas como puedas durante el día y te vas a la cama temprano, al menos hasta que tu bebé comience a dormir toda la noche.

Además que tu humor no estará del todo “bueno”, ya que el no dormir junto el tener hambre son las dos principales razones para estar enojados en el día.

La idea es simple, aprovecha todo momento que puedas para conciliar el sueño, puede ser que tu esposo, mama o algún familiar cuide un rato a tu bebe.

Los Cambios en Tu Cuerpo Después del Parto

Aparte del peso extra, muchas madres se encuentran ciertas sorpresas. Es posible que peses lo mismo o hasta menos después del alumbramiento, pero sucede que tu ropa ya no te queda.

Puede que ahora como madre pesas menos, pero ahora tienes una talla de más. Si te admiras como el embarazo ha modificado tu cuerpo, no te angusties, porque en eso no estás sola.

Un 87 por ciento de las mamás afirman que sus vientres aún no han regresado a la forma acostumbrada.

Más de la mitad de las mujeres en un estudio dijeron que sus pechos se ven diferentes, y más de un tercio dijeron que sus caderas se ensancharon.

Pero no todos los cambios son tan malos como parecen, porque una de las mamás comentó en tono feliz: “Ahora tengo pechos y no tuve que comprarlos”.

Pero lo que sorprende más a las señoras es esa barriguita post-bebé que se niega a borrarse, esa rueda abombada en torno a tu cintura.

Deberás tener que aguardar al menos seis meses y probablemente un año, para que tu pancita vuelva a ser aproximadamente igual a como era antes de tu embarazo, y para ello debes realizar suficientes ejercicios físicos centrados en el abdomen.

Hay que tener bien claro que tono muscular y tono de la piel no son la misma cosa. Genéticamente, existen mujeres que son más propensas a las estrías y la piel flácida.

Con el tiempo, estas marcas disminuirán un poco, pero puede que no desaparezcan en su totalidad.

Al pasar de los años, con cada embarazo tu piel irá perdiendo la elasticidad natural que tuvo con anterioridad.

Debido a eso, si has sido madre a una edad avanzada, será más difícil que tu vientre abultado vuelva a ser plano como en el pasado.

También tienes que tener cuidado con la depresión post-parto, porque esta te puede alejar de tu meta de bajar peso.

Si crees que sufres de este padecimiento, cuéntale a tu médico o a tu pareja para que primero soluciones esto antes de empezar cualquier actividad para regresar tu cuerpo al como era antes.

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