Qué Hacer En Caso De Neumonía: Causas, Síntomas Y Tratamiento

Qué Hacer En Caso De Neumonía: Causas, Síntomas Y Tratamiento
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Qué Hacer En Caso De Neumonía Causas, Síntomas Y Tratamiento

La neumonía es una infección pulmonar benigna en la mayoría de los casos. Sin embargo, si no se trata adecuadamente, puede llevar a complicaciones graves, especialmente en personas frágiles.

De ahí el interés de consultar en cuanto aparezcan los síntomas. Esto es de vital importancia, ya que con esto se puede hacer algo al respecto sin que pase a mayores.

En el artículo encontraras todo lo referente a esta infección que a más de uno en la vida nos tocó padecer.

Qué Hacer En Caso De Neumonía: Causas, Síntomas Y Tratamiento

A continuación te mencionamos el tratamiento a realizar si estas con neumonía, aparte de toda la información relevante.

Tratamiento y prevención

El tratamiento para la neumonía generalmente consiste en antibióticos y medicamentos para la fiebre. En la mayoría de los casos, la curación se logra en aproximadamente dos semanas.

Sin embargo, a veces es necesaria la hospitalización en niños y personas frágiles para reducir el riesgo de complicaciones.

En términos de prevención, se recomienda la vacunación antineumocócica para los niños menores de 2 años y para las personas con alto riesgo de complicaciones (personas mayores de 65 años).

También se invita a tomar la vacuna contra la gripe. Además, también puede reducir el riesgo de contraer neumonía siguiendo las instrucciones tradicionales de higiene para prevenir las enfermedades invernales:

  • Tirar los pañuelos después de usarlos en un cubo de basura (cerrado con una tapa),
  • No besar a las personas enfermas,
  • Ventilar las habitaciones al menos una vez al día para limpiar la atmósfera….

¿Cuáles Son Las Causas?

En la mayoría de los casos, la neumonía en adultos es causada por bacterias neumocócicas, pero también hay neumonía viral, especialmente en niños.

Pueden ser causadas por el virus del resfriado o de la gripe, por ejemplo, que migra a los pulmones. En raras ocasiones, la neumonía también puede ser de origen parasitario (hongo del tipo Pneumocystis carinii).

Por lo general, la infección permanece concentrada en los alvéolos de un solo lóbulo pulmonar (neumonía lobular): la inflamación alveolar conduce a una producción anormal de pus y otras secreciones, directamente responsables de los síntomas de la enfermedad.

También hay que tener en cuenta que la infección a veces puede propagarse a los bronquios: esto se llama bronconeumonía.

¿Es contagioso?

Muchas formas de neumonía son contagiosas, especialmente las causadas por el virus del resfriado o la gripe: estos gérmenes se contraen con mayor frecuencia al respirar, cuando están suspendidos en el aire.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de la neumonía varían dependiendo de la causa exacta de la enfermedad y de su gravedad.

Las manifestaciones más comunes son fiebre muy alta (puede superar los 40 °C) acompañada de escalofríos, tos seca y luego grasienta con esputo coloreado (amarillento o verdoso), problemas respiratorios (falta de aliento incluso en las actividades cotidianas, dificultad para respirar, dolor torácico) y una frecuencia cardíaca más alta. También puede haber fatiga, dolor de cabeza y vómitos.

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¿Quién está en riesgo?

Las personas con mayor riesgo de complicaciones son los bebés, las personas mayores de 65 años y aquellos con ciertas afecciones, especialmente diabetes, enfermedades cardíacas, enfermedades respiratorias crónicas como asma o infección por VIH (virus del SIDA).

Algunos tratamientos que debilitan el sistema inmunitario (tratamiento del cáncer), el tabaquismo y el alcoholismo también promueven las complicaciones de la neumonía.

En el caso de un niño, consúltalo con un doctor sin demora si tiene dificultades para alimentarse, beber o sufrir convulsiones.

Una caída en la presión arterial, una frecuencia respiratoria y cardíaca muy alta y signos de confusión mental también deben provocar una consulta inmediata para un adulto que se dice que está en riesgo.

¿Cuáles son las complicaciones?

Siempre debemos tener en cuenta varios factores a la hora de evaluar el riesgo de complicaciones potenciales de la neumonía. Hay varios puntos importantes a considerar:

Ancianos: mayores de 65 años, en conjunto.

Enfermedades debilitantes: enfermedad pulmonar crónica, insuficiencia cardíaca o renal crónica, enfermedad hepática crónica, diabetes mellitus, desnutrición, alcoholismo, inmunosupresión.

Situaciones clínicas especiales: hospitalización por neumonía en el último año, falta de respuesta al tratamiento en las primeras 48-72 horas, sospecha de aspiración, sospecha de gérmenes inusuales, infección generalizada.

Presentación severa de los datos clínicos: dificultad respiratoria significativa, paciente inestable (signos vitales alterados), fiebre alta con deterioro general severo, desorientación o alteración de la conciencia.

Resultados de laboratorio que sugieren un mal pronóstico: leucocitos muy altos (glóbulos blancos) o contraste muy bajo, niveles muy bajos de oxígeno en la sangre, anemia, proteínas sanguíneas dañadas, disfunción renal.

Resultados sugestivos de germen de rayos X inusual: afectó varias partes del pulmón o pulmones, derrame pleural (nivel de líquido del pulmón), expansión inicial rápida.

Primera presentación muy grave que requiere hospitalización en la unidad de cuidados intensivos (UCI).

Consideraciones sociales: indigencia, falta de contribución social, dudas sobre el seguimiento del tratamiento (en pacientes psiquiátricos, demencia).

Definición

La infección pulmonar puede ser causada por bacterias, virus u hongos. Estos agentes infecciosos llegan a los alvéolos pulmonares, pequeños sacos en forma de globo en las puntas de los bronquiolos.

A veces la infección también afecta a los bronquios: entonces se utiliza el término neumopatía. La forma más común es la neumonía lobular debido a la bacteria neumocócica.

La gravedad de la neumonía depende de la extensión del área pulmonar afectada, pero también de las bacterias o virus involucrados, la edad y los antecedentes médicos de la persona afectada.

Neumonía bacteriana

La neumonía bacteriana (o neumopatías) representa una gran parte de la neumonía (infecciones pulmonares).

Por lo general, afectan a un solo lóbulo o segmento pulmonar. Varias bacterias pueden estar involucradas, pero con mayor frecuencia se trata de neumococo.

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La neumonía bacteriana puede ser del tipo “neumonía lobular franca aguda”, que se manifiesta repentinamente (dolor torácico intenso, respiración acelerada, expectoración de grasa con esputo, fiebre alta) o del tipo neumonía atípica.

Este último es más difícil de diagnosticar porque los síntomas no son característicos de una enfermedad respiratoria (por ejemplo, dolor de cabeza, vómitos, convulsiones). El tratamiento de la neumonía bacteriana se basa en tomar antibióticos.

Neumonía viral

Este tipo de neumonía afecta principalmente a los niños. Pueden estar involucrados diferentes virus, particularmente el virus respiratorio sincitial (VSR).

Los principales síntomas son dolor torácico, fiebre alta, escalofríos, respiración acelerada y tos con esputo coloreado (verdoso o rosado).

La mayoría de las neumonías virales son benignas y se limitan a un solo lóbulo pulmonar. Sin embargo, algunos virus como el virus de la gripe (virus de la gripe) pueden invadir los pulmones enteros: el resultado a veces es mortal. El tratamiento de la neumonía viral algunas veces implica tomar medicamentos antivirales.

Neumonía atípica

La infección afecta a los alvéolos pulmonares, pequeñas bolsas donde se produce el intercambio de gases con la sangre. Si los bronquios también están afectados, esto se denomina bronconeumonía. El sujeto puede tener sólo síntomas leves que sugieren influenza, bronquitis o sinusitis.

Bacterias y virus

Muchos agentes infecciosos entre bacterias y virus pueden causar neumonía.

Bacterias

La neumonía bacteriana más común es la neumonía neumocócica. Haemophilus influenzae, Legionella pneumophila, Mycoplasma pneumoniae, Chlamydia pneumoniae, Klebsiella pneumoniae o estafilococo son las otras bacterias más afectadas.

Virus

Los virus implicados con mayor frecuencia en la neumonía viral son los virus de la influenza y la parainfluenzae, el virus sincitial respiratorio o los rinovirus. El virus de la gripe también puede estar implicado.

Diagnóstico

El examen y la auscultación dirigen al médico hacia el diagnóstico de neumonía.  Una radiografía de tórax (radiografía de tórax) es esencial para confirmar esta hipoyesis.  Un chequeo infeccioso y un análisis bacteriológico de las secreciones broncopulmonares completan el diagnóstico.

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